jueves, 10 de marzo de 2016

Cristóbal Colón, soñador que se descubre día a día


La imaginación es el principio del conocimiento, por cuanto las personas que crean o descubren algo, antes debieron fantasear con lo deseado; bien sea sólo proyectar que aprenderían algo a través de los conocimientos impresos en los libros o que otros podían suministrarles. En este sentido, esta vez se hablará de un gran soñador, Cristóbal Colón, quien es el tema principal en los dos textos a considerar: El arpa y la sombra de Alejo Carpentier y fragmentos presentes en la Historia real y fantástica del Nuevo Mundo (Diario del primer viaje de Cristóbal Colón y La primera visión de tierra firme).
            
           Ahora bien, estos describen a Cristóbal Colón como un hombre deseoso de saber más, en esto no hay discusión. Así, Carpentier dice: “Más pienso que aún he leído poco. Debo conseguirme más libros. Libros que traten de viajes, sobre todo” (p, 28). Mientras, en la Historia real y fantástica del Nuevo Mundocuando llega a Cabo Hermoso,comenta que existen muchas yerbas, árboles y verduras distintas de las de España con especial hermosura pero se lamenta diciendo “mas yo no los conozco, de que llevo grande pena”(p,14). En estas palabras se resalta el sentir de él, el querer conocer cuanto sea posible; pero este saber tenía su precio,el cual no podía pagar por ser de origen humilde.

Con relación a ello, el origen de Cristóbal Colón ha sido muy discutido, por cuanto no hay certeza de dónde nació, ni en qué año. Pero, mayormente se afirma que es genovés, como lo implican los textos anteriormente mencionados. En este sentido, Casillas afirma en el diario ABC (2016):“Su nombre original era el de Pietro, pero adoptó el nombre de Cristóforo en el convento genovés de Santa María di Castello, donde recibió una educación elitista”. Esta es una de las muchas explicaciones del porqué es difícil realizar una biografía de él, lo cual era importante en El arpa y la sombra (donde se discute la postulación hecha primero Pío IX y luego por Su Santidad León XIII) pues era requisito indispensable para la canonización de Cristóbal Colón; fundamento de esta novela, que pone a discusión si es digno de ser santo.

Ahora bien, en esta obra dividida en tres partes (El arpa, La mano y La sombra). La primera se basa en la petición de Pio IX a un reconocido historiador francés, el conde Roselly de Lorgues, de reunir datos sobre Cristóbal Colón. Luego, en La mano comienza a ser Cristóbal Colón el narrador protagonista, donde en víspera de su muerte recapitula lo que ha vivido y cuanto debe confesar. Así, recuerda sus relaciones con su esposa (con quien se casó por interés) y el hijo que con ella tuvo (Diego, su primogénito), y a su amante Beatriz, quien también le da un hijo (esta  relación será objeto para contrariar su canonización).

Asimismo, menciona la problemática de no poseer la inversión necesaria para realizar su travesía al Oeste; recomendada por el Maestre Jacobo (un imaginario que puede hacer alusión a Jacob, y la tierra prometida), quien le había relatado que en esa dirección existía la “Tierra Verde”, de la cual quería gloriarse de ser llamado Descubridor. Para esto, debió esperar mucho tiempo, y formar relaciones amistosas con personajes de gran renombre. Con ello, en la segunda oportunidad que le propuso a la reina Isabel de Castilla su empresa (en la primera, años atrás, no había captado su atención), se aprovechó de que no estaba el rey Fernando (a quien describe como alguien de poca autoridad); y comenzó a halagarla, con lo cual comienza una relación íntima bajo la promesa de obtener sus carabelas y el financiamiento de su viaje.

Así pues, refiere que para esa travesía necesitaba dos millones de maravedíes, uno ya lo había obtenido de un banquero bajo empeño de una joya que valía mucho menos (ingenioso en los negocios, por no decir aprovechado), dice (Carpentier, 1979) “Y ese otro milloncejo era el que Columba me prometía, cada tarde, para retirármelo de madrugada —no tenía ni que decirlo— en el “vete ya” de la despedida. Pero una noche estallé” (p, 42). Entonces, cansado Colón de oír promesas de la reina Isabel le confiesa lo que el Maestre Jacobo le hizo saber:
Sin poder guardar ya el secreto que durante tantos años llevaba en mí le revele lo sabido, allá en la Tierra del Hielo acerca de las navegaciones del Pelirrojo, de su lujo Leif, y de la descubierta, por ellos realizada, de la Tierra Verde (p, 42).

En este momento amenazó ir con el rey de Francia, quien según él estaría dispuesto a ayudarlo, pues era más inteligente (muestra de su astucia). Con ello la reina acepta darle cuanto necesitaba, y su sueño comienza a cumplirse, señala (Carpentier, 1979): “partimos 3 días de Agosto de la barra de Saltes a las ocho horas” (p, 44). En adelante, relata el conflicto que se propicia en las embarcaciones por el pasar del tiempo (desesperados por no ver tierra)y el sentir a varios en su contra; en donde quizá para disminuir el arrebato de todos, cada día decía que habían recorrido menos leguas de las reales (siempre sagaz).Así, llegado el 11 de Octubre,se siente perdida su autoridad y en justo tiempo (Carpentier, 1979):
A las diez de la noche, me pareció divisar unas lumbres en la lejanía. Y por estar más seguro, llamé al veedor Rodrigo Sánchez, y al repostero de estrados del Rey, que fueron de mi parecer… Y a las dos de la madrugada del viernes lanzó Rodrigo de Triana su grito de “¡Tierra! ¡Tierra!” que a todos nos sonó a música de Tedeum (p, 46).

Luego, el 12 de octubre, se puede conectar El arpa y la sombra con los fragmentos presentes en el Diario del primer viaje de Cristóbal Colón. Puesto que ellos narran uno de los acontecimientos más importantes del siglo XV, el “Descubrimiento de América” (o como ahora se prefiere llamar “El encuentro de dos mundos”).  Pero, como se podrá evidenciar a continuación, estos describen a un Colón diferente; un Colón represivo y un Colón conciliador.

            En principio, se puede contrastar lo sucedido con la recompensa al primero en ver tierra prometida por la reina Isabel, de un jubón y diez mil maravedís, la cual entregó a medias a Rodrigo de Triana, dándole sólo el jubón; en El arpa y la sombra le niega un adelanto de los maravedís y  expresa: “En cuanto a su renta de diez mil maravedís {y esto si habré de decirlo al confesor) podrá anotarla en hielo” (p, 46), mientras en el fragmento del Diario del primer viaje de Cristóbal le oculta había otro premio. En los dos casos toma para él lo que por derecho no es suyo, pero en El arpa y la sombra no se toman la molestia de embellecer lo que hace, sino que lo dejan ver como un hombre mezquino y manipulador, porque piensa para sí que si el reclama mucho es capaz de decir cosas que a él no le convienen.

            Después, describen la llegada a la isla Guanahaní, donde hacen toma de posesión a esa tierra, y por ganar el agrado de los primeros aborígenes que se acercaron decide regalarle cosas desconocidas para ellos (baratijas); lo cual hizo que muchos fueran a hacer regalos o intercambios (siempre a favor de Colón y su tripulación, aprovechando desconocían el valor de las cosas que les daban, estaba claro que debía lucrarse con su ignorancia). De esta forma, al ver que unos aborígenes traían aretes de oro, preguntó de dónde lo obtenían y estos respondían señalando. Con este fin hacía su recorrido y en todas las islas que van pasando, proclama propiedad del rey Fernando y la reina Isabel, pensaba Colón que ellos ni entendían estaban apropiándose de las tierras. Entonces, señala Colón (Carpentier, 1979) que “Nadie parecía hacer gran caso de nuestras ceremonias, actas y proclamas. Parecían decirse, unos a otros —y a veces con alguna enojosa risa—: “Que sí, que sí;que no hay inconveniente. Por nosotros... ¡que sigan!” Nos regalaban papagayos”.

            Cabe resaltar, los aborígenes no los guiaban por voluntad propia, como queda expreso en los fragmentos del Diario del primer viaje de Cristóbal Colón, Cristóbal seguía su viaje “porque éstos que yo había hecho tomaren la Isla de San Salvador me decían que allí traían manillas de oro” (p, 7). De allí se destaca que los tenía prisioneros, pero en este texto nunca se ven desprecios hacia ellos, tanto así que si pasamos por alto donde dice “había hecho tomar” podría creerse en lo sucesivo que los guían por voluntad propia. En este texto, se hace ver Colón como un hombre deseoso de llevar riquezas consigo, pero sin intenciones de hacer daño, como si los hubiera tomado sólo porque era obligatorio tener quien los guiará. Contrario a esto, en El arpa y la Sombra, la ambición por el oro es más potente y llega al punto de hacer notorio no le importaba qué fuera necesario, para que ellos le dijeran dónde está el tan preciado metal, esto se ve descubierto cuando refiere (Carpentier, 1979):
Y por lo mismo, movido por un Espíritu Nefando que, de repente, se alojó en mi alma, pasando a la violencia mandé tomar prisioneros a siete de esos hombres que a trallazos metimos en las calas, sin reparar en gritos y lamentos, ni en las protestas de otros a quienes amenace con mi espada —y ellos sabían por haber tocado una de nuestras espadas, que las espadas nuestras cortaban recio y abrían surcos de sangre (p, 51).

De igual manera, son muchos los ejemplos presentes en El arpa y la sombra, en los cuales hacen ver a Colón como un hombre sarcástico, burlesco y  descortés (al describir la vestimenta de los aborígenes y los reyes de estos). Mientras, en el Diario del primer viaje de Cristóbal Colón cuando detalla los aborígenes mantiene un tono respetuoso, limitándose a relatar los rasgos.

A todo esto, volviendo la vista atrás, el Diario del primer viaje de Cristóbal Colón narra el primer viaje, donde toma posesión de como: islas Santa María de la Concepción, Fernandina, Isabela y Cuba. En adelante, El arpa y la sombra cuenta su llegada ante la reina Isabel, sintiéndose victorioso aunque con la pena de haber encontrado poco oro. Por lo cual, su majestad le crítica pero le da la tarea de llevar a cabo un segundo viaje, no tanto por la riqueza sino porque no quería que otros al enterarse le ganarán la gloria de ser dueña de esas tierras.

El segundo viaje de Cristóbal, según El arpa y la sombra manifiesta su ambición desencadenada, cuando al estar frustrado por no conseguir mucho oro, plantea a la reina el negocio de usar a los aborígenes para venderlos como esclavos; idea a la cual se le adelanta su hermano Bartolomé, quien para el momento en que el envió la carta ya tenía presa una multitud de ellos (lo cual será refutado por el abogado del diablo en “La sombra”).

Seguido a esto, La primera visión de la tierra firme rememora el tercer viaje, en la cual llega a la isla de la Trinidad, con una búsqueda intensa de oro y perlas. También, se embellece con la descripción de los paisajes y se tiene una visión de un hombre conciliador. Por cuanto, Colón dice “Y yo deseaba mucho haber lengua y no tenía ya cosa que me pareciese que era de mostrarles para que viniesen” (p, 18). Aunque  su deseo era poder comunicarse para conocer donde se encontraba el oro y hacer negocios muy a su favor, él mantiene su respeto hacia ellos.
Finalmente,  lo más importante es la función que cumplió Cristóbal Colón en la unión de los llamados Viejo Mundo y Nuevo Mundo. Aún cuando es difícil conocer cómo fue la actitud del Descubridor de América, por ser tarea ardua que requiere investigar mucho más a fondo; en El arpa y la Sombra  existe un fundamento relevante, al significar una relación de avance. Así, refiere (Carpentier, 1979):
Por encima de todo ello, había una humanidad en efervescencia, inteligente y voluntariosa, siempre inventiva aunque a veces desnortada, generadora de un futuro que, según pensaba Mastaï, sería preciso aparear con el de Europa —y más ahora que las guerras de independencia propendían a cavar un foso cada vez más ancho y profundo entre el viejo y el nuevo continente (p, 19 - p, 20).

            Si bien es cierto que este vínculo tuvo un gran costo para los aborígenes del Nuevo Mundo, a quienes se les irrespetaron sus derechos como hombres y mujeres, siendo tratados con inferioridad. Hoy en día, cuando esas tierras son libres de la represión sucesiva al mal llamado descubrimiento; esa “humanidad en efervescencia” demostró valentía e inteligencia.



 Referencias

·         Casillas, J. (2016). “La familia de Colón podría tener viejas raíces escocesas”. (Febrero 27, 2016), Tomado de: http://www.abc.es/cultura/abci-pelirrojo-cristobal-colon-201601182306_noticia.html
           
·         Carpentier, A. (1979).El arpa y la sombra. México: Siglo XXI ediciones, Primera edición.

·       
          Medina, J. (Comp.). (1992).Historia real y fantástica del Nuevo Mundo. Descubrimiento del Nuevo Mundo. Caracas, Venezuela: Biblioteca Ayacucho.

Indígenas y Españoles creadores de un Nuevo Mundo.




   En 1492 surgió una travesía que trajo consigo para los habitantes de mundos diferentes, España y el Nuevo Mundo descubierto, una infinidad de cambios para sus vidas y sus tradiciones. El autor de esta importante hazaña fue un navegante llamado Cristóbal Colón, quien con ayuda de los Reyes Católicos, viajó desde España a un lugar desconocido para ellos y lleno de grandes riquezas, tanto económicas como naturales.
          A su llegada a América o al Nuevo Mundo, como era conocido para ese momento, Colón pudo descubrir una infinidad de diferencias existentes entre los habitantes de estas islas a las que llegó y su tierra natal, estas vivencias no pasaron en vano a la civilización actual, ya que Colón decidió escribir un diario de su travesía, como fiel testigo de las maravillas y gentes que encontró, a su vez con la finalidad de que los reyes tuvieran evidencia de que tanto se había logrado en este viaje.
          En este diario describe cada detalle de la gente, su color de piel, su cabello y las prendas que llevan consigo, es así como lo hace constar en uno de sus escritos en el diario:

  Ellos andan todos desnudos como su madre los parió, y también las mujeres, aunque no vi más de una harto moza, y todos los que vi eran todos mancebos, que ninguno vi de edad de más de XXX años, muy bien hechos, de muy hermosos cuerpos y muy buenas caras, los cabellos gruesos casi como sedas de cola de caballos y cortos. (p. 120)

          Asimismo, Colón comenta lo fácil que sería para ellos convertir a esta gente a la fe cristiana, y de esta manera conseguir las riquezas que se encontraban en posesión de los indígenas, dueños absolutos hasta ese momento, de todo lo que allí se encontraba. Por otra parte, a la llegada de estos nuevos pobladores y con la posibilidad de enviar a España las noticias de las riquezas halladas en las islas exploradas por Colón, surgió una migración de españoles a estas tierras para así poder explotar las fortunas americanas.
         
          Con el auge de españoles en América, también llegaron los misioneros encargados de convertir a estos pobladores en la fe cristiana, entre los muchos que llegaron a todas las islas conquistadas, llegó al Virreinato de Nueva España Fray Bartolomé de las Casas, quien se convertiría en fiel protector y defensor de los indígenas de las tierras americanas. 

          Fray Bartolomé de las Casas fue testigo de todas las injusticias que sufrieron los indios durante la conquista y dominación de las tierras y habitantes de América para poder de esta manera apoderarse de las riquezas de estas tierras. Para hacer sentir su protesta y pensamiento Fray Bartolomé realiza una serie de cartas en las cuales cuenta con detalle los sucesos que viven día a día los indígenas esclavizados y dominados por los latifundistas españoles, estas vivencias se ven representadas en nuestros tiempos en un libro denominado Historia de las Indias, donde muestra su desacuerdo a la manera en la que son tratados los habitantes del Nuevo Mundo, él pensaba que los indios tenían uso de razón como cualquiera y que por esta razón era seres humanos y así debían ser tratados.

           Así pues, viendo el contraste de ambos relatos, tanto el de Colón al quedar maravillado por las bellezas americanas y el de Fray Bartolomé sobre las injusticias hacia los pobladores de estas tierras, surge la incógnita de cual era realmente la intensión de los españoles al llegar a América, y lo que realmente sucedió durante este proceso de colonización fue un saqueo y explotación tanto de la naturaleza como de la gente autóctona de esta región, ya que fueron esclavizados, ultrajados y utilizados para los fines de la corona española.

          De esta manera, fueron muchos los que durante años defendieron a Colón y a los españoles, dado que tomaban como fidedigno lo expuesto por el navegante en sus diarios dirigidos a la Reina Isabel. Razón por la cual algunos creían que Colón era digno de formar parte de los más altos cánones de la Iglesia Católica, pero verdaderamente es que Colón y los nuevos pobladores del mundo que habían descubierto llegaron a él solo para ganar fama y riquezas.
         
           Estos sucesos trajeron para América dos aspectos predominantes, el primero el origen de una nueva raza, proveniente del mestizaje y la unión de diferentes culturas y por otra parte la destrucción de la vida aborigen y de muchas de sus creencias que quedaron atrás gracias la entrada de la fe católica como única religión permitida en América y los alrededores conquistados por Cristóbal Colón.

          Aunado a esto, es indispensable mencionar que muchos han sido los escritores que decidieron llevar su visión sobre el descubrimiento de América y la colonización de la nueva región descubierta. Es así como Alejo Carpentier escribe El arpa y la sombra (1979), llevando en esta novela su opinión sobre todo aquello que sucedió en nuestras tierras y quienes fueron los más favorecidos y afectados de este descubrimiento.

          De esta manera, en cada uno de los capítulos encontrados en esta novela Carpentier devela una dicotomía de lo que se cree y lo que fue realmente lo sucedido en América, logrando así un equilibrio sobre su posición como escritor y americano.

          Aunado a lo anterior, la disyuntiva que se presenta gira en torno a llevar o no a Cristóbal Colón como santo de la Iglesia Católica, cuestión que hace reflexionar al Papa Pio IX, sobre lo que realmente aconteció con los habitantes de estas tierras conquistadas, de esta manera, el Papa Pio IX hace un recorrido por su mente tratando de conocer la realidad social de los indígenas y nuevos pobladores.
         
          Por otra parte, en la segunda parte de este libro se muestra la visón de Cristóbal Colón es puesta a disposición del lector donde explica todo lo que vivió y cuáles fueron las acciones que el autor toma como reales que sucedieron en el Nuevo Mundo. De este modo, Colón presentado desde la perspectiva de Carpentier muestra una visión más realista de lo que fue  el trato y el surgir de nuevas culturas surgidas de la mezcla de ambas razas, y de como los españoles sacaron de estas nuevas tierras la riquezas minerales y las convirtieron en medios de comercio.
            
         Para finalizar, se puede decir que Cristóbal Colón no fue santo dado a los diversos sucesos (robos, esclavitud, etc.), ya que la gente de estos pueblos sufrió por los ofensas realizas por los españoles, llegando ellos a considerarse amos y señores de las tierras del Nuevo Mundo.

Referencia:
Biblioteca Ayacucho (1992). Historia real y fantástica del Nuevo Mundo. Caracas – Venezuela.
Siglo XXI editores, s.a. (1979). El arpa y la sombra, Alejo Carpentier. México- México



domingo, 21 de febrero de 2016

El Mito de la Creación Maya Quiché, Popol Vuh

Con la finalidad de que se comprenda mejor los comentarios hechos a partir del "Popol Vuh" traemos este video que relata de manera breve dicha historia pero, es necesario recomendar leer la historia en su totalidad para una mayor comprensión.


martes, 16 de febrero de 2016

Amalivacá y el mural de César Rengifo



Cesar Rengifo, pintor y dramaturgo reivindica por medio de su mural sobre “El mito de Amalivacá” el valor de los pueblos indígenas venezolanos .Donde su personaje principal fue el salvador de la especie humana y de las tribus tamanaco y moriche.


Así Giménez T (2015) en su articulo “Cesar Rengifo y El mito de Amalivacá” nos dice: “Esta obra, que está en el Centro Simón Bolívar, en El Silencio, es una magnífica pieza de arte en la que Rengifo invirtió horas de trabajo inspirado por un deseo: homenajear a los pueblos originarios”. (s/p).  Cabe resaltar que Reginfo realizó esta obra en una época difícil de grandes coyunturas políticas para el país, bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Referencia electrónica: Giménez T (2015). “Cesar Rengifo y El mito de Amalivacá”. Caracas- Venezuela. http://ciudadccs.info/cesar-rengifo-y-el-mito-de-amalivaca/

Para mayor información sobre esta interesante obra artística y "El mito de Amalivacá" , se sugiere el siguiente enlace Web:

http://www.entornointeligente.com/articulo/5901612/VENEZUELA-Cesar-Rengifo-y-El-Mito-de-Amalivaca-12052015

sábado, 30 de enero de 2016

Comentario crítico La imagen del hombre como guía y nuevo poblador presente en el mito de Amalivacá y el cuento “Los advertidos” de Alejo Carpentier.




          Los mitos intentan dar una explicación al origen de las preguntas más importantes que el hombre tiene sobre su comienzo y el del mundo. En Venezuela, antes de que los conquistadores llegaran a colonizar e impartir su ideología cristiana, los indígenas que poblaban las orillas del Mar Caribe y el Río Orinoco contaban con una gran variedad de relatos que explicaban la formación de sus poblaciones y sus tierras.
          
Los indígenas del pueblo tamanaco tenían como ideología de la creación  el mito relacionado con Amalivacá, el cual consistía en la llegada de un hombre sobre una canoa junto a su hermano y sus dos hijas,  luego de un gran diluvio y que tienen por misión regenerar la tierra y crear  nuevos pobladores, este hombre es presentado como un ser que está destinado a renovar la vida en esta tribu y por esta razón es el encargado de la restauración del pueblo tamanaco y su forma de vida. Asimismo el personaje de Amalivacá viene a enseñarles al hombre y a la mujer, escogidos para repoblar su tribu,  un estilo de vida mucho más estable, el cual consistía en la dedicación a la agricultura, la caza y la pesca como nuevas formas de subsistencia en las nuevas generaciones de esta tribu.
           Por su parte en el cuento “Los Advertidos” de Alejo Carpentier, se da a conocer la nueva era que va a ser creada por los sobrevivientes de un diluvio, pero se ve inmersa la expresión de diferentes partes o pobladores del mundo, que al ver que no eran los únicos deciden partir, para así crear una nueva generación en una tierra que ha sido seleccionada por los dioses.
          Ambas historias están relacionadas, ya que se presenta al hombre como guía y como repoblador, esto debido al mandato divino que le indicaba la misión de guiar a su familia a un nuevo ciclo donde los dioses esperan crear al fin a los pobladores necesarios para rendir culto y adoración, asimismo estos hombres tienen la tarea fundamental de crear a los nuevos habitantes de una tierra reformada para la vida lejos de las guerras y odios presentes en cada una de las aldeas y pueblos de los cuales provenían.

           Finalmente, los hombres son vistos como un instrumento de vida y resurrección, dado que son ellos quienes hicieron que sus dioses decidieran acabar con su “especie”, y así  terminar con grandes peleas y disputas entre los pueblos. Por otra parte de esta misma población, solo el más sabio, era digno de preservar su vida y la de su familia y tener el privilegio de dar continuidad a su legado, formando a los nuevos hombres, esto, no llega a tal fin ya que los hombres siguen su instinto y vuelven a caer en guerras y disputas. 

viernes, 15 de enero de 2016

Amalivacá, un personaje que viaja entre el mito y el cuento

Las culturas encierran en su haber cosas sobrenaturales, muchas veces inexplicables para las generaciones presentes. Es entonces,  donde aparece el mito para dar respuesta a eso que pareciera no poseer explicación. Dentro de las culturas indígenas  del área circuncaribe, existe este tipo de género que da muestra del surgimiento de  las etnias aborígenes. Por tanto, es necesario mencionar que en Venezuela aparece“El mito de Amalivacá”, y por otra parte Alejo Carpentier  se inspira en ese mito para crear el cuento titulado “Los Advertidos”.

A pesar de que en Venezuela existe poca literatura basada en las culturas aborígenes, dicho mito es un registro  de gran valor para comprender lo que fue el surgimiento de los tamanacos y su líder principal Amalivacá. Por otra parte, el cuento de Alejo Carpentier, no solo remite a ese personaje indígena que en su cuento lleva el nombre de  Amaliwak, se encarga de presentar personajes de otros continentes y culturas, pero tomando como ambiente o contexto el área ocupada por la cultura indígena de  Sur América.

Cualquiera podría preguntarse ¿Cómo dos géneros tan distintos pueden tener elementos en común?Para dar respuesta a dicha pregunta, es necesario contar brevemente de que tratan los textos. Por un lado está Amalivacá,personaje principal del mito, considerado como un dios que viene a dar la salvación a los tamanacos, después del diluvio en donde solo sobrevive una pareja de indígenas, hombre y mujer. En cuanto a la versión de Alejo Carpentier, es el mismo personaje solo que su misión consiste en salvar a la especie humana y animal de un diluvio que le ha sido anunciado por su dios, este debe hacer una especie de arca y meter allí a su familia y los animales. Luego, más adelante al cesar el diluvio se encontrará con personajes míticos de diversas culturas a los que también se les ha encomendado dicha misión.

Aunado a lo anterior, es notable que Amalivacá o Amaliwak, es la figura central de ambos textos. La diferencia se encuentra de la siguiente manera, en “El mito de Amalivacá”(1993): “un hombre alto y fuerte, de agudos ojos brillantes por la luz.”(p.2) esto nos demuestra que Amalivacá era mucho más joven que Amaliwak de Alejo Carpentier donde es señalado como un viejo sabio, pero que las tribus creían loco. A su vez, se entiende que son la misma persona pero en épocas distintas de su vida,  pues en “Los Advertidos" (1971) de Carpentier. A:

Enemigos o no, los pueblos respetaban al anciano Amaliwak por su sapiencia, su entendimiento de todo y su buen consejo, los años vividos en este mundo, su poder de haber alzado, allá arriba en la cresta de aquella montaña, tres monolitos de piedra que todos, cuando tronaba, llamaban los Tambores de Amaliwak.(p.1)

Se aprecia como  “los monolitos de piedra que se llamaron Tambores de Amaliwak”,aparecen en el mito:“Amalivacá tocó su tambor, que era una enorme piedra que sobresalía en las llanuras de Maita,” (p.3). Además,esa cresta en la montaña se asemeja al mito de Amalivacá cuando este descubre una caverna abierta en la montaña para hacer vida en ella. Por otra parte, y volviendo a la interrogante, es uno de los elementos que une ambos textos a pesar de pertenecer a diferentes géneros literarios.


Similar a lo anterior, otro aspecto en común y que se convierte en un elemento representativo de vida, purificación y nuevo comienzo, es la frase en latín  que aparece en “Los Advertidos”: “etfactaest pluvia superterram” que quiere decir:“y la lluvia sobrevino a la tierra”. Esa pequeña inscripción alude a “El agua”  esencia del mito y el cuento que se convierte en el diluvio: lo que sobrevino a la tierra, cubriéndola  por días y noches. Y en los dos textos fue la razón de exterminio de las tribus, pero a su vez el renacimiento de nuevos hombres y mujeres.

Asimismo, aparece la Palma de Moriche, mostrándose como elemento principal en la cultura tamanaco, pues en los dos textos simboliza vida. En “El mito de Amalivacá”y en “Los Advertidos” se da la misma orden: “lazar por detrás de las espaldas de la mujer las semillas de la palma para dar vida a las futuras generaciones que repoblaran la tierra”. La única diferencia es que en “Los Advertidos” las semillas al transformarse en humanos fueron creciendo de acuerdo a las etapas de desarrollo del hombre. Después de la creación,en el cuento, todo parece perdido, comienzan de nuevo las guerras por el rapto de una mujer. En el mito de Amalivacá sucede lo contrario, este hace que sus hijas se conviertan en esposas de los nuevos hombres para crear una nueva raza, y se dice que los mejores hombres se convertían en caciques que defendían a la tribu en los combates con otras tribus.

Es notable  que Alejo Carpentier toma como base algunos elementos del mito de Amalivacá , pero lo transforma en un texto que quiere decir otra cosa , nos enseña como “El diluvio” sí es universal , no solo por el hecho de que el agua haya cubierto toda la tierra,  sino porque a pesar de que existen muchas culturas este mito une a todas en una sola, se demuestra al ver al Hombre de Sin por la cultura asiática, a Deucalión por la griega, Out-Naphistim de la sumeria, Noé por la hebrea y Amaliwak por la amazónica.

Por otra parte, en el Mito de Amalivacá se hace énfasis en recalcar lo que fue la cultura indígena venezolana, que como se ha dicho es escasa en documentos escritos, solo se conocen  aspectos  de la conquista (la humillación por la que pasaron los pueblos indígenas), pocas veces  se hace hincapié en descubrir que también poseen ese misticismo, característica de las culturas aborígenes. Para finalizar, apreciar estos textos por separado es fundamental para entender lo dicho en esta breve comparación.
Referencias
Carpentier,A.(1971). Los advertidos. Guerra del tiempo y otros relatos.
(S/A).(1993). Kuai-Mare. Mitos aborígenes de Venezuela.Caracas






 
 

jueves, 14 de enero de 2016

El diluvio como factor que motiva el renacer de los pueblos

            Todo pueblo tiene inmersa una historia, una cultura que con los años se ha ido forjando, ha pasado de generación en generación, ya sea a través de la oralidad o los escritos; con el propósito que perdure en el tiempo y sirva a las generaciones venideras. Así, cada población logra transmitir sus leyes y creencias para continuar con el orden social. Ahora bien, en este tránsito de ideales juegan un papel importante los mitos y relatos que mezclando la realidad con lo fantástico suelen contar las creencias.

            Con relación a ello, se encuentran El mito de Amalivacá (mito aborigen de Venezuela) y el cuento “Los advertidos” de Alejo Carpentier (quien reúne en el relato a seres que representan varias culturas) siendo el personaje principal Amaliwak, que podría ser la personificación de Amalivacá (padre de los tamanacos y personaje principal del mito). De esta manera, se puede decir que existe una similitud en cuanto al personaje protagónico y su hecho más significativo, que es el diluvio presente en ambas narraciones.

            Asimismo, los personajes de “Los advertidos” revelan la intertextualidad del relato con otros textos, el ejemplo más notorio es el anteriormente dado, es decir, la relación existente entre estos textos. Igualmente, Alvarez (1998) refiere que Amaliwak pertenece a las culturas amazónicas, el Hombre de Sin a la civilización China, Noé (personaje bíblico en el cristianismo) a la civilización hebrea, Deucalión(personaje mitológico) de la civilización griegay Our-Napishtimde las civilizaciones mesopotámicas. Entonces, queda claro que con la incorporación de estos se evidencia la relación del relato con otras historias pertenecientes a dichas culturas. Además, es notoria la intención de englobar varias creencias reconocidas a nivel mundial, quizás como mensaje de tolerancia y respeto hacia la diversidad de religiones o culturas.

            Por otro lado, en el mito de Amalivacá con el diluvio “Los tamanacos quedaron ahogados por aquella gran inundación y sólo lograron salvarse un hombre y una mujer que se refugiaron en la altísima roca Tepu-mereme”; quienes pensaron que morirían allí, hasta que vieron llegar una canoa, que conducía un hombre alto y fuerte, “Era Amalivacá, padre de las gentes que nacerían después, el cual traía con él en la canoa a su hermano Vochi y a sus dos hijas”.

Luego, Amalivacá con la ayuda de su hermano  comenzó a ordenar las aguas y le dijo a la pareja “Coged los frutos de la palmera moriche y arrojadlos hacia atrás por encima de vuestras cabezas”; con esto quedaría la desgracia en el pasado y darían vida a los nuevos hombres, a un renacer del pueblo tamanaco. Cuando cumplieron con sus órdenes crecieron rápidamente hombres y mujeres de cada semilla que lanzaron. En seguida, Amalivacá decidió partir con su hermano, quebrándoles las piernas a sus hijas para que no pudieran seguirlo y se quedarán con los hombres que brotaron de las semillas a los cuales las había unido, para ayudar a formar la nueva raza.

De la misma manera, en el relato “Los advertidos”, el diluvio marca el renacer de los pueblos, porque cada uno de los jefes de las naves (Amaliwak, el Hombre de Sin, Noé, Deucalión y Our-Napishtim) al ser advertidos por sus respectivos dioses, al creerse los elegidos, tienen la tarea de dar vida a sus nuevos pueblos. Esto puede comprobarse cuando Carpentier (1971) expresa:

“¿Qué hace usted aquí?”, preguntó el hombre de Sin a Amaliwak. “¿Y usted?”, contestó el anciano. “Estoy salvando a la especie humana y las especies animales”, dijo el hombre de Sin. “Estoy salvando a la especie humana y las especies animales”, dijo el anciano Amaliwak.
          
Allí, Amaliwak y el Hombre de Sin sufren una decepción al darse cuenta que no sólo uno había sido advertido. En adelante, al encontrarse con Noé, DeucaliónyOur-Napishtim, estos confesaron tener la misma tarea (con la única diferencia que Deucalión no le habían dicho nada de salvar los animales) y descubrieron que varios habían sido avisados del diluvio. De esta forma, dedujeron que como ellos quizás había muchos otros en lugares lejanos; lo que logró desanimarlos porque ya no poseían su carácter de únicos elegidos para salvar las especies.

            Igualmente, es interesante que el momento en el cual todos se retiran para regresar a sus tierras; “La-Gran-Voz-de-Quien-Todo-lo-Hizo” avisó a Amaliwak (sólo la escucha él) que era hora de retirarse, pero en el mismo momento todos se van como si se tratará de que a ellos también le hubieran dicho era tiempo de partir, quizás esto influyó en la reflexión de Amaliwak que los dioses eran muchos, según se expresa en “Los advertidos”: Los dioses se le empequeñecían”, porque había comprendido otros le habían avisado a los demás.

Finalmente, el diluvio y la creación de las nuevas razas abren la puerta a una segunda oportunidad; que en el mito de Amalivacá es fructífera según refiere: “Y los más valientes de entre sus hombres fueron nombrados caciques por la tribu, y llevaron a las gentes a la victoria en las luchas contra las tribus vecinas”. Mientras que en “Los advertidos”,Amaliwak dice: “Creo que hemos perdido el tiempo” porque los nuevos hombres habían comenzado una guerra, y se encontraban en la misma situación de antes, cuando los pueblos eran enemigos.  Por ello, cada final puede ser, o no, un mejor comienzo.


Referencias:
·         Alvarez, M. (1998).Contemporaneidad de los clásicos en el umbral del tercer milenio (consultado el 2 de Agosto de 2015) Disponible en:https://books.google.co.ve/books?id=qfqx7M6mLAkC&pg=PA38&lpg=PA38&dq=our+Napishtim&source=bl&ots=YVwMnrvqU-&sig=VN9d2AB7UMBQxMiwN92CunSrdFI&hl=es&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=our%20Napishtim&f=false
·         Carpentier A. (1971). Los Advertidos. Guerra del tiempoy otros relatos.

·         S/A. (1993). El mito de Amalivacá. Mitos aborígenes de Venezuela. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana.