martes, 16 de febrero de 2016

Amalivacá y el mural de César Rengifo



Cesar Rengifo, pintor y dramaturgo reivindica por medio de su mural sobre “El mito de Amalivacá” el valor de los pueblos indígenas venezolanos .Donde su personaje principal fue el salvador de la especie humana y de las tribus tamanaco y moriche.


Así Giménez T (2015) en su articulo “Cesar Rengifo y El mito de Amalivacá” nos dice: “Esta obra, que está en el Centro Simón Bolívar, en El Silencio, es una magnífica pieza de arte en la que Rengifo invirtió horas de trabajo inspirado por un deseo: homenajear a los pueblos originarios”. (s/p).  Cabe resaltar que Reginfo realizó esta obra en una época difícil de grandes coyunturas políticas para el país, bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.

Referencia electrónica: Giménez T (2015). “Cesar Rengifo y El mito de Amalivacá”. Caracas- Venezuela. http://ciudadccs.info/cesar-rengifo-y-el-mito-de-amalivaca/

Para mayor información sobre esta interesante obra artística y "El mito de Amalivacá" , se sugiere el siguiente enlace Web:

http://www.entornointeligente.com/articulo/5901612/VENEZUELA-Cesar-Rengifo-y-El-Mito-de-Amalivaca-12052015

sábado, 30 de enero de 2016

Comentario crítico La imagen del hombre como guía y nuevo poblador presente en el mito de Amalivacá y el cuento “Los advertidos” de Alejo Carpentier.




          Los mitos intentan dar una explicación al origen de las preguntas más importantes que el hombre tiene sobre su comienzo y el del mundo. En Venezuela, antes de que los conquistadores llegaran a colonizar e impartir su ideología cristiana, los indígenas que poblaban las orillas del Mar Caribe y el Río Orinoco contaban con una gran variedad de relatos que explicaban la formación de sus poblaciones y sus tierras.
          
Los indígenas del pueblo tamanaco tenían como ideología de la creación  el mito relacionado con Amalivacá, el cual consistía en la llegada de un hombre sobre una canoa junto a su hermano y sus dos hijas,  luego de un gran diluvio y que tienen por misión regenerar la tierra y crear  nuevos pobladores, este hombre es presentado como un ser que está destinado a renovar la vida en esta tribu y por esta razón es el encargado de la restauración del pueblo tamanaco y su forma de vida. Asimismo el personaje de Amalivacá viene a enseñarles al hombre y a la mujer, escogidos para repoblar su tribu,  un estilo de vida mucho más estable, el cual consistía en la dedicación a la agricultura, la caza y la pesca como nuevas formas de subsistencia en las nuevas generaciones de esta tribu.
           Por su parte en el cuento “Los Advertidos” de Alejo Carpentier, se da a conocer la nueva era que va a ser creada por los sobrevivientes de un diluvio, pero se ve inmersa la expresión de diferentes partes o pobladores del mundo, que al ver que no eran los únicos deciden partir, para así crear una nueva generación en una tierra que ha sido seleccionada por los dioses.
          Ambas historias están relacionadas, ya que se presenta al hombre como guía y como repoblador, esto debido al mandato divino que le indicaba la misión de guiar a su familia a un nuevo ciclo donde los dioses esperan crear al fin a los pobladores necesarios para rendir culto y adoración, asimismo estos hombres tienen la tarea fundamental de crear a los nuevos habitantes de una tierra reformada para la vida lejos de las guerras y odios presentes en cada una de las aldeas y pueblos de los cuales provenían.

           Finalmente, los hombres son vistos como un instrumento de vida y resurrección, dado que son ellos quienes hicieron que sus dioses decidieran acabar con su “especie”, y así  terminar con grandes peleas y disputas entre los pueblos. Por otra parte de esta misma población, solo el más sabio, era digno de preservar su vida y la de su familia y tener el privilegio de dar continuidad a su legado, formando a los nuevos hombres, esto, no llega a tal fin ya que los hombres siguen su instinto y vuelven a caer en guerras y disputas. 

viernes, 15 de enero de 2016

Amalivacá, un personaje que viaja entre el mito y el cuento

Las culturas encierran en su haber cosas sobrenaturales, muchas veces inexplicables para las generaciones presentes. Es entonces,  donde aparece el mito para dar respuesta a eso que pareciera no poseer explicación. Dentro de las culturas indígenas  del área circuncaribe, existe este tipo de género que da muestra del surgimiento de  las etnias aborígenes. Por tanto, es necesario mencionar que en Venezuela aparece“El mito de Amalivacá”, y por otra parte Alejo Carpentier  se inspira en ese mito para crear el cuento titulado “Los Advertidos”.

A pesar de que en Venezuela existe poca literatura basada en las culturas aborígenes, dicho mito es un registro  de gran valor para comprender lo que fue el surgimiento de los tamanacos y su líder principal Amalivacá. Por otra parte, el cuento de Alejo Carpentier, no solo remite a ese personaje indígena que en su cuento lleva el nombre de  Amaliwak, se encarga de presentar personajes de otros continentes y culturas, pero tomando como ambiente o contexto el área ocupada por la cultura indígena de  Sur América.

Cualquiera podría preguntarse ¿Cómo dos géneros tan distintos pueden tener elementos en común?Para dar respuesta a dicha pregunta, es necesario contar brevemente de que tratan los textos. Por un lado está Amalivacá,personaje principal del mito, considerado como un dios que viene a dar la salvación a los tamanacos, después del diluvio en donde solo sobrevive una pareja de indígenas, hombre y mujer. En cuanto a la versión de Alejo Carpentier, es el mismo personaje solo que su misión consiste en salvar a la especie humana y animal de un diluvio que le ha sido anunciado por su dios, este debe hacer una especie de arca y meter allí a su familia y los animales. Luego, más adelante al cesar el diluvio se encontrará con personajes míticos de diversas culturas a los que también se les ha encomendado dicha misión.

Aunado a lo anterior, es notable que Amalivacá o Amaliwak, es la figura central de ambos textos. La diferencia se encuentra de la siguiente manera, en “El mito de Amalivacá”(1993): “un hombre alto y fuerte, de agudos ojos brillantes por la luz.”(p.2) esto nos demuestra que Amalivacá era mucho más joven que Amaliwak de Alejo Carpentier donde es señalado como un viejo sabio, pero que las tribus creían loco. A su vez, se entiende que son la misma persona pero en épocas distintas de su vida,  pues en “Los Advertidos" (1971) de Carpentier. A:

Enemigos o no, los pueblos respetaban al anciano Amaliwak por su sapiencia, su entendimiento de todo y su buen consejo, los años vividos en este mundo, su poder de haber alzado, allá arriba en la cresta de aquella montaña, tres monolitos de piedra que todos, cuando tronaba, llamaban los Tambores de Amaliwak.(p.1)

Se aprecia como  “los monolitos de piedra que se llamaron Tambores de Amaliwak”,aparecen en el mito:“Amalivacá tocó su tambor, que era una enorme piedra que sobresalía en las llanuras de Maita,” (p.3). Además,esa cresta en la montaña se asemeja al mito de Amalivacá cuando este descubre una caverna abierta en la montaña para hacer vida en ella. Por otra parte, y volviendo a la interrogante, es uno de los elementos que une ambos textos a pesar de pertenecer a diferentes géneros literarios.


Similar a lo anterior, otro aspecto en común y que se convierte en un elemento representativo de vida, purificación y nuevo comienzo, es la frase en latín  que aparece en “Los Advertidos”: “etfactaest pluvia superterram” que quiere decir:“y la lluvia sobrevino a la tierra”. Esa pequeña inscripción alude a “El agua”  esencia del mito y el cuento que se convierte en el diluvio: lo que sobrevino a la tierra, cubriéndola  por días y noches. Y en los dos textos fue la razón de exterminio de las tribus, pero a su vez el renacimiento de nuevos hombres y mujeres.

Asimismo, aparece la Palma de Moriche, mostrándose como elemento principal en la cultura tamanaco, pues en los dos textos simboliza vida. En “El mito de Amalivacá”y en “Los Advertidos” se da la misma orden: “lazar por detrás de las espaldas de la mujer las semillas de la palma para dar vida a las futuras generaciones que repoblaran la tierra”. La única diferencia es que en “Los Advertidos” las semillas al transformarse en humanos fueron creciendo de acuerdo a las etapas de desarrollo del hombre. Después de la creación,en el cuento, todo parece perdido, comienzan de nuevo las guerras por el rapto de una mujer. En el mito de Amalivacá sucede lo contrario, este hace que sus hijas se conviertan en esposas de los nuevos hombres para crear una nueva raza, y se dice que los mejores hombres se convertían en caciques que defendían a la tribu en los combates con otras tribus.

Es notable  que Alejo Carpentier toma como base algunos elementos del mito de Amalivacá , pero lo transforma en un texto que quiere decir otra cosa , nos enseña como “El diluvio” sí es universal , no solo por el hecho de que el agua haya cubierto toda la tierra,  sino porque a pesar de que existen muchas culturas este mito une a todas en una sola, se demuestra al ver al Hombre de Sin por la cultura asiática, a Deucalión por la griega, Out-Naphistim de la sumeria, Noé por la hebrea y Amaliwak por la amazónica.

Por otra parte, en el Mito de Amalivacá se hace énfasis en recalcar lo que fue la cultura indígena venezolana, que como se ha dicho es escasa en documentos escritos, solo se conocen  aspectos  de la conquista (la humillación por la que pasaron los pueblos indígenas), pocas veces  se hace hincapié en descubrir que también poseen ese misticismo, característica de las culturas aborígenes. Para finalizar, apreciar estos textos por separado es fundamental para entender lo dicho en esta breve comparación.
Referencias
Carpentier,A.(1971). Los advertidos. Guerra del tiempo y otros relatos.
(S/A).(1993). Kuai-Mare. Mitos aborígenes de Venezuela.Caracas






 
 

jueves, 14 de enero de 2016

El diluvio como factor que motiva el renacer de los pueblos

            Todo pueblo tiene inmersa una historia, una cultura que con los años se ha ido forjando, ha pasado de generación en generación, ya sea a través de la oralidad o los escritos; con el propósito que perdure en el tiempo y sirva a las generaciones venideras. Así, cada población logra transmitir sus leyes y creencias para continuar con el orden social. Ahora bien, en este tránsito de ideales juegan un papel importante los mitos y relatos que mezclando la realidad con lo fantástico suelen contar las creencias.

            Con relación a ello, se encuentran El mito de Amalivacá (mito aborigen de Venezuela) y el cuento “Los advertidos” de Alejo Carpentier (quien reúne en el relato a seres que representan varias culturas) siendo el personaje principal Amaliwak, que podría ser la personificación de Amalivacá (padre de los tamanacos y personaje principal del mito). De esta manera, se puede decir que existe una similitud en cuanto al personaje protagónico y su hecho más significativo, que es el diluvio presente en ambas narraciones.

            Asimismo, los personajes de “Los advertidos” revelan la intertextualidad del relato con otros textos, el ejemplo más notorio es el anteriormente dado, es decir, la relación existente entre estos textos. Igualmente, Alvarez (1998) refiere que Amaliwak pertenece a las culturas amazónicas, el Hombre de Sin a la civilización China, Noé (personaje bíblico en el cristianismo) a la civilización hebrea, Deucalión(personaje mitológico) de la civilización griegay Our-Napishtimde las civilizaciones mesopotámicas. Entonces, queda claro que con la incorporación de estos se evidencia la relación del relato con otras historias pertenecientes a dichas culturas. Además, es notoria la intención de englobar varias creencias reconocidas a nivel mundial, quizás como mensaje de tolerancia y respeto hacia la diversidad de religiones o culturas.

            Por otro lado, en el mito de Amalivacá con el diluvio “Los tamanacos quedaron ahogados por aquella gran inundación y sólo lograron salvarse un hombre y una mujer que se refugiaron en la altísima roca Tepu-mereme”; quienes pensaron que morirían allí, hasta que vieron llegar una canoa, que conducía un hombre alto y fuerte, “Era Amalivacá, padre de las gentes que nacerían después, el cual traía con él en la canoa a su hermano Vochi y a sus dos hijas”.

Luego, Amalivacá con la ayuda de su hermano  comenzó a ordenar las aguas y le dijo a la pareja “Coged los frutos de la palmera moriche y arrojadlos hacia atrás por encima de vuestras cabezas”; con esto quedaría la desgracia en el pasado y darían vida a los nuevos hombres, a un renacer del pueblo tamanaco. Cuando cumplieron con sus órdenes crecieron rápidamente hombres y mujeres de cada semilla que lanzaron. En seguida, Amalivacá decidió partir con su hermano, quebrándoles las piernas a sus hijas para que no pudieran seguirlo y se quedarán con los hombres que brotaron de las semillas a los cuales las había unido, para ayudar a formar la nueva raza.

De la misma manera, en el relato “Los advertidos”, el diluvio marca el renacer de los pueblos, porque cada uno de los jefes de las naves (Amaliwak, el Hombre de Sin, Noé, Deucalión y Our-Napishtim) al ser advertidos por sus respectivos dioses, al creerse los elegidos, tienen la tarea de dar vida a sus nuevos pueblos. Esto puede comprobarse cuando Carpentier (1971) expresa:

“¿Qué hace usted aquí?”, preguntó el hombre de Sin a Amaliwak. “¿Y usted?”, contestó el anciano. “Estoy salvando a la especie humana y las especies animales”, dijo el hombre de Sin. “Estoy salvando a la especie humana y las especies animales”, dijo el anciano Amaliwak.
          
Allí, Amaliwak y el Hombre de Sin sufren una decepción al darse cuenta que no sólo uno había sido advertido. En adelante, al encontrarse con Noé, DeucaliónyOur-Napishtim, estos confesaron tener la misma tarea (con la única diferencia que Deucalión no le habían dicho nada de salvar los animales) y descubrieron que varios habían sido avisados del diluvio. De esta forma, dedujeron que como ellos quizás había muchos otros en lugares lejanos; lo que logró desanimarlos porque ya no poseían su carácter de únicos elegidos para salvar las especies.

            Igualmente, es interesante que el momento en el cual todos se retiran para regresar a sus tierras; “La-Gran-Voz-de-Quien-Todo-lo-Hizo” avisó a Amaliwak (sólo la escucha él) que era hora de retirarse, pero en el mismo momento todos se van como si se tratará de que a ellos también le hubieran dicho era tiempo de partir, quizás esto influyó en la reflexión de Amaliwak que los dioses eran muchos, según se expresa en “Los advertidos”: Los dioses se le empequeñecían”, porque había comprendido otros le habían avisado a los demás.

Finalmente, el diluvio y la creación de las nuevas razas abren la puerta a una segunda oportunidad; que en el mito de Amalivacá es fructífera según refiere: “Y los más valientes de entre sus hombres fueron nombrados caciques por la tribu, y llevaron a las gentes a la victoria en las luchas contra las tribus vecinas”. Mientras que en “Los advertidos”,Amaliwak dice: “Creo que hemos perdido el tiempo” porque los nuevos hombres habían comenzado una guerra, y se encontraban en la misma situación de antes, cuando los pueblos eran enemigos.  Por ello, cada final puede ser, o no, un mejor comienzo.


Referencias:
·         Alvarez, M. (1998).Contemporaneidad de los clásicos en el umbral del tercer milenio (consultado el 2 de Agosto de 2015) Disponible en:https://books.google.co.ve/books?id=qfqx7M6mLAkC&pg=PA38&lpg=PA38&dq=our+Napishtim&source=bl&ots=YVwMnrvqU-&sig=VN9d2AB7UMBQxMiwN92CunSrdFI&hl=es&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q=our%20Napishtim&f=false
·         Carpentier A. (1971). Los Advertidos. Guerra del tiempoy otros relatos.

·         S/A. (1993). El mito de Amalivacá. Mitos aborígenes de Venezuela. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana.

domingo, 9 de agosto de 2015

La adoración en El Popol Vuh, “La escritura del dioss”, “Chac Mool” 

 Durante años el hombre ha intentado dejar muestra de las circunstancias que vive  diariamente. Los pobladores de las tierras americanas, mucho antes de la llegada de los conquistadores, buscaron una manera de dejar plasmada sus creencias para las futuras generaciones, por ello crearon formas de escritura con las cuales transmitieron estas creencias, su principal obra fue el Popol Vuh, el cual dio origen a diferentes trabajos dedicados, especialmente, a dar continuidad a las creencias de nuestro origen.
 Es por esta razón que existen relaciones de escritos de nuestra época con los expuestos por los antiguos pobladores de América, tal es el caso de “La escritura del Dios” de Jorge Luis Borges y “Chac Mool” de Carlos Fuentes, pues estos autores toman elementos esenciales del Popol Vuh para dar una visión más amplia de las creencias de los pueblos americanos. La creencia más resaltante propuesta en ambos escritos es la adoración a los dioses, ya que se debe tener en cuenta que según el Popol Vuh el hombre fue creado para adorar a sus dioses, esto mismo aunque de maneras distintas ocurre en las obras ya mencionadas. 
 En “La escritura del dios”, el sacerdote Tzinacán, adora a su dios Qaholom, desde el respeto y la aceptación de su destino, al tener en cuenta que su función primordial es el de salvar a los que aún viven según su cultura, a pesar de tener en contra el poder de los conquistadores y de las aberraciones que vivía el pueblo de Tzinacán. Igualmente, se puede ver la compasión que puede presentar Qaholom por su sacerdote al permitir que este pudiera descifrar luego de mucho tiempo lo descrito por él en la piel del jaguar.
 Por otra parte, en el Chac Mool, se da muestra de la adoración a un dios, pero de manera más obligada e imponente, ya que el Chac Mool es un dios, perverso que quiere toda veneración y sacrificio por parte de Filiberto, quien es el dueño de la figura del dios, haciendo miserable su vida y llevándolo a cometer actos que no son correspondidos a los valores de Filiberto. 
 En los tres escritos se evidencia adoración en las culturas mesoamericanas, la cual, se fundamentaba en adorar a sus dioses por medio de rituales, los cuales consistían en ofrendas de sangre, las cuales realizaban en ceremonias muy rigurosas en los templos dedicados a cada uno de sus ellos. Es por esta razón, que en los escritos antiguos encontrados en los templos se evidencia de manera detalla y explicita los pasos que seguían cada una de las ceremonias.
El tema de la adoración es un punto tan importante en estas culturas que por esto se ve presente en cada uno de los textos donde se da explicación sobre el origen y tradiciones de sus culturas. Estos escritos pueden ser relacionados con el Popol Vuh por su manera de recrear la relación de los seres humanos con sus dioses, debido a los pedimentos y los sacrificios que realizaban los hombres para complacer a las necesidades de adoración y veneración que necesitaban los dioses, de igual manera, los premios o castigos que eran dados a los hombres según la meta impuesta por el dios al cual veneraba, asimismo, es muy importante recalcar que los hombres fueron creados para la adoración y veneración y que por encima de sus propias necesidades estaban las decisiones de los dioses para el bien o el desarrollo normal de las poblaciones en las cuales se describen cada una de las historias.


domingo, 2 de agosto de 2015

El protagónico sacrificio

El mundo entero siempre ha querido revelar el misterio inmerso alrededor de la creación de la tierra, hay quienes prefieren las explicaciones con bases científicas y otros lo que sus creencias o religiones les han dado como cierto. Así, este tema ha dado mucha tela que cortar; y la literatura, sin lugar a dudas, ha impulsado la producción de textos transmisores de conocimientos predicados por las antiguas culturas, con la intención de preservarlos.
En este sentido, el Popol Vuh(también llamado libro del común de los Quiché o libro del consejo) es uno de los libros que destaca las creencias de un pueblo; siendo considerado sagrado para los mayas y el más importante de los textos que se conservan pertenecientes a esa cultura. Asimismo, a partir de ese escrito hay autores que tomándolo como referencia lo insertan en sus obras, es decir, hacen uso de la intertextualidad. Un ejemplo de ello es “La escritura de Dios”(a continuación por sus siglas, LEDD), de Jorge Luis Borges, quien hace muy notoria la relación entre estos textos cuando expresa:
Vi el universo y vi los íntimos designios del universo. Vi los orígenes que narra el Libro del Común. Vi las montañas que surgieron del agua, vi los primeros hombres de palo, vi las tinajas que se volvieron contra los hombres, vi los perros que les destrozaron las caras. Vi el dios sin cara que hay detrás de los dioses. Vi infinitos procesos que formaban una sola felicidad, y, entendiéndolo todo, alcancé también a entender la escritura del tigre (s.a., 1949).
Cabe resaltar, es evidente que hace alusión a los hechos narrados en el Popol Vuh (en lo sucesivo PV). Asimismo, estos textos tienen otros semblantes comunes, donde se destaca el sacrificio que realizan algunos personajes principales, como es el caso de Hunahpú e Ixbalanqué (PV) y del sacerdote (LEDD), quienes con el conocimiento de su futuro fatídico continúan con su propósito. Así, en el PV Hunahpú e Ixbalanquélo anuncian cuando le dicen a Xulú y Pacam (dos adivinos) lo siguiente:
Se os preguntará por los Señores de Xibalbá acerca de nuestra muerte, que están concertando y preparandopor el hecho de que no hemos muerto, ni nos han podido vencer, ni hemos perecido en sustormentos, ni nos han atacado los animales. Tenemos el presentí-miento en nuestro corazón de queusarán la hoguera para darnos muerte. Todos los de Xibalbá se han reunido, pero la verdad es que no moriremos. (p,30)
Del mismo modo, el sacerdote en LEDD cuando soportaba la tortura del encierro, sabía cuál era su destino. Así, piensa “yo, que alguna vez era joven y podía caminar por esta prisión, no hago otra cosa que aguardar, en la postura de mi muerte, el fin que me destinan los dioses”. Mientras, en su interior aguardaba el deseo de conocer el secreto que una noche reconoció como la salvación, entonces se decía:
Horas después empecé a avistar el recuerdo: era una de las tradiciones del dios. Éste, previendo que en el fin de los tiempos ocurrirían muchas desventuras y ruinas, escribió el primer día de la Creación una sentencia mágica, apta para conjurar esos males. La escribió de manera que llegara a las más apartadas generaciones y que no la tocara el azar. Nadie sabe en qué punto la escribió, ni con qué caracteres; pero nos consta que perdura, secreta, y que la leerá un elegido (s.a., 1949) .
Así pues, el sacerdote combatía una batalla oscura en la búsqueda de la “sentencia mágica” que pudiera ayudarlo a librarse de esa condena. Igualmente,Hunahpú e Ixbalanquécumpliendo con sus designios se dirigen hacia el Xibalbá (el inframundo) para luchar contra los reyes de allí. Entonces, debieron soportar una serie de pruebas, como son: la Casa del Frío,la Casa de los Tigres,la Casa de Fuego,la Casa de los Murciélagos (donde perdió la cabeza Hunahpú); En adelante, se cumplió lo que habían previsto, sus muertes (temporales).
Estos tres personajes, sobreponen el interés personal al bien común, dado que prefieren luchar contra el terror de la muerte y la prisión oscura que lo lleva a la ruina (según el caso) por hacer lo que creían correcto. Por ello, Hunahpú e Ixbalanqué planean derrotar a los reyes del Xibalbá; y sólo lo logran después que renacen de sus huesos lanzados en el río (por esto, se diría sufrieron una muerte temporal); hecho este que podría compararse con la resurrección del hijo de Dios en el cristianismo (Jesucristo).
De igual manera, el sacerdote se sacrifica a sí mismo, aunque logra conocer el secreto, se dice “Cuarenta sílabas, catorce palabras, y yo, Tzinacán, regiría las tierras que rigió Moctezuma. Pero yo sé que nunca diré esas palabras, porque ya no me acuerdo de Tzinacán”. No obstante, prefiere seguir siendo un hombre atormentado, quizás a causa de no creer que todo por cuanto él sufría merecía pronunciar un secreto con tanto poder. Finalmente, estos personajes fieles y creyentes a su cultura o religión, cumplen lo que su deseo interior les indica correcto.
Referencias
• La escritura de Dios (El Aleph). (2012). ML GRANDES ESCRITORES - José Luis Borges. (Consultado en julio de 2015). Disponible en: http://www.mundolatino.org/cultura/borges/borges_5.htm
• Recinos, A. (s/a). POPOL VUH. Las antiguas historias de Quiché. Traducción, introducción y notas de Adrían Recinos.

sábado, 1 de agosto de 2015

¿El Sacrificio: instrumento de adoración o castigo?. Comentario Crítico

Las culturas del área mesoamericana, formadas por una gran organización, procuraron dejar registros escritos de lo que era su forma de vida. En tal caso, el Popol Vuh las antiguas historias de Quiché, fue y sigue siendo uno de esos registros que permiten ver y conocer la idea de creación del mundo, los primeros padres y madres de dicha cultura, además, de aspectos religiosos, simbólicos y mitológicos que encierra el mundo Maya. Asimismo, es importante destacar que autores como Jorge Luis Borges y Carlos Fuentes, dedicaron algunos de sus relatos a estas culturas, el primero lo hizo en su cuento “La escritura del Dios” y el segundo en el “Chac Mool”.
En los tres textos se pueden ver aspectos comunes que los relacionan entre sí. En tal caso se comentará un aspecto interesante y que entra en la categoría de lo religioso y el culto, como lo son los sacrificios. En dichas culturas representaba algo muy importante porque simbolizaba su agradecimiento a los dioses, el ofrecimiento de la vida y la sangre era el culto predilecto de estos.
Se aprecia en el Popol Vuh como los dioses piden constantemente ser alabados, el no hacerlo propiciaría la destrucción; el punto central es que los dioses no se conformaban con alabanzas y sacrificios de animales en su nombre, pedían más por parte de los humanos como la muerte, la sangre; de sobre manera, el corazón de las víctimas y, la sangre de un lugar específico del cuerpo humano. En el Popol Vuh (s/a): “Luego se punzaban las orejas y los brazos ante la divinidad, recogían su sangre y la ponían en el vaso, junto a la piedra.”(pág. 44).En contraste, con lo citado y como dato interesante que entrelaza el texto base (Popol vuh), con el “Chac Mool”, lo representa el recipiente de piedra que lleva en sus manos, utilizado para poner la sangre y el corazón de la victima, como ofrenda divina.Esto por el hecho de que los dioses eran felices al ver que sus sacerdotes ofrecían en su nombre sangre de estas partes, la sangre representaba algo delicioso para ellos.
Continuando con el mismo tema, en “La escritura de dios” Jorge Luis Borges abarca este punto desde otra perspectiva, para explicar un poco mejor se citará lo siguiente, según Paiva(s/f):
Todavía estando vivo, el sacerdote principal le arrancaba el corazón (fruto de águila) del cuerpo con un puñal de pedernal y lo colocaba en una fuente de sacrificio. Aún latiendo, el corazón era ofrecido a los dioses. El pedernal tiene carácter sagrado porque está relacionado con los dioses de la lluvia. (s/p)
Lo que ocurre en dicho cuento, el protagonista el sacerdote Tzinacán, cuenta en su monólogo que con el cuchillo de pedernal ha oficiado sacrificios en los que ha abierto el pecho de sus víctimas, se podría entonces deducir que al decir: “he abierto el pecho de las victimas” hace alusión al ofrecimiento del corazón de la victima a su dios Qaholom. Pero, si vemos desde otro punto de vista el sacerdote también ha sufrido un castigo o sacrificio al no revelar el tesoro que esconde la pirámide de su dios. Él afirma que ha pasado por torturas como: ser castigado con metales ardientes, ser lacerado, golpeado fuertemente y luego ser encerrado en esa cárcel donde lleva muchos años viviendo y esperando con resignación la hora de su muerte.
Es algo que se parece a lo que las culturas Mesoamericanas en muchos casos hacían con sus víctimas, pasa en el PopolVuh, apresar a inocentes en contra de su voluntad, castigarlos, y aun sin morir aplicar métodos como el de sacar el corazón estando viva la persona.Por otra parte, en “Chac Mool” este elemento se ve de otra forma y, se aprecia la sangre como anunciadora de la muerte. El autor juega con la estatuilla que su personaje principal Filiberto ha comprado, este dios que vive gracias al agua, también, gusta de sacrificios y constantemente en el cuento aparece ese color rojo que denota sangre. Cuando Filiberto lo compró tenía salsa de tomate que representa dicha sustancia, igualmente, lo que presenció este en su oficina donde un guasón pintó de color rojo un garrafón de agua y el hecho de que Filiberto se da cuenta que su cuarto esta lleno de olor a incienso y sangre.
Asimismo, Quesada, (2013) afirma que Chac Mool pudo ser un guerrero que recibía sacrificios de sangre (s/p). Lo que remite una vez más a los incidentes comentados en los que esa sustancia juega un papel importante, para demostrar que este personaje mítico quería sangre y sacrificios pero en este caso su víctima es Filiberto quien sabía lo que su huésped buscaba: su muerte. Vemos una analogía entre el sacrificio de Cristo en el que se ofrenda la sangre de este por los pecados del mundo, algo similar pasa en el “Chac Mool”, donde la muerte de Filiberto es parte de una ofrenda para la estatuilla.
Otro punto que entrelaza los textos, es cuando el Chac Molll sacrificaba animales para su sustento, lo que ocurre en el Popol Vuh, los dioses Tohil, Avilix y Hacavitz ordenaron a los primeros padres sacrificar animales para su ofrenda. En cuanto a “La escritura del dios”, es el sacrificio desde lo personal, dar la felicidad y la vida por el sufrimiento, como el de Tzinacán y Filiberto, en donde cada uno sabe que tarde o temprano llegará su final. Para concluir, este comentario hace mención a una de las muchas relaciones que pueden guardar los textos entre sí, por tanto, para una mejor comprensión vale la pena escudriñar y conocer más de lleno lo que leemos.
Referencias electrónicas
Paiva, S. (2005). Cultos religiosos de los mayas y aztecas: los sacrificios humanos.Múnich, GRIN Verlag. [ http://www.grin.com/es/e-book/41083/cultos-religiosos-de-los-mayas-y-aztecas-los-sacrificios-humanos]
Quesada, S. (2012). Mitos de la mexicanidad en "ChacMool" de Carlos Fuentes. [https://halshs.archives-ouvertes.fr/halshs-00876363]
Recinos, A. (s/a). POPOL VUH. Las antiguas historias de Quiché. Traducción, introducción y notas de Adrían Recinos.